¿Cómo distinguir malos hábitos en el despacho?
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¿Cómo distinguir malos hábitos en el despacho?

[vc_row row_type=»row» use_row_as_full_screen_section=»no» type=»full_width» text_align=»left» background_animation=»none» css_animation=»»][vc_column][vc_column_text]Una de las cuestiones con las que me encuentro en las sesiones de coaching es la dificultad de identificar a tiempo los malos hábitos. ¿Eres consciente de cuáles son los hábitos que te están impidiendo disfrutar y motivarte más en el despacho? Todo empieza con un mal día. Al día siguiente se vuelven a reproducir las mismas situaciones, lo que era un día puntual se está convirtiendo en algo más permanente en el tiempo. Incluso comienza a formar parte de la normalidad. Te vas adaptando, acostumbrándote a que las malas caras, la tensión y el mal ambiente sea algo recurrente. Sin darte cuenta estás aceptando que no hay vuelta atrás y que esas conductas pasarán a formar parte de tu día a día profesional. ¿Es posible cambiar esos hábitos? La respuesta es sí, para ello te animo a que realices lo siguiente:

 

  • Identificar el problema. Para ello resolver un caso procuras servirte de doctrina, estudio de jurisprudencia, etc. Lo mismo ocurre con una mala conducta. Los cambios comienzan cuando identificas algo que no funciona. Quizás no sabes aún la solución, pero sí realizas un buen análisis del problema podrás avanzar en el conocimiento de lo que está ocurriendo. Para ello, necesitarás tomar distancia y alejarte del problema para poder tener una visión más realista de todo lo que está sucediendo. Es el primer paso para cambiar la situación.

 

  • Observa cuál es tu papel en el problema. Ahora se trata de observarte a ti.   ¿Te afecta lo que está sucediendo? Si es así, ¿qué papel estás jugando en todo esto? ¿qué está en juego?, ¿qué es aquello que está afectándote de todo lo que está sucediendo?, ¿cuáles son tus dificultades ante ese problema? Todas estas preguntas te ayudarán a avanzar en la solución. Es importante realizar un análisis desde ti. Por raro que parezca, las situaciones que se viven con las personas en el despacho dicen más de ti que de las personas implicadas. Nuestro inconsciente tiene un inmenso poder creativo. Para ello te animo que analices desde ti todo aquello que está ocurriendo. Párate, deja la lucha, las críticas y céntrate sólo en ti. Sólo tú tienes la respuesta.

 

  • Define e implanta un plan de acción. Para cambiar un hábito lo único que necesitas es constancia y acción. De nada sirve identificar un problema si luego no vas a hacer nada. La queja es tentadora, quejas centradas en tus compañeros, en los clientes, en la filosofía del despacho. Todo esto está muy bien, pero te mantiene anclado en el problema. ¿Qué puedes hacer diferente? ¿Cómo puedes avanzar y mejorar tu calidad como abogado? Míralo como un caso, como un reto, si te esfuerzas al máximo para conseguir el mejor resultado para tu cliente, también lo puedes hacer por ti. Recuerda que tú eres el más importante de tu vida. Sé feliz.

 

Únicamente se necesitan 21 días para cambiar un hábito. Empieza con un pequeño gesto, puedes ser no tomarte demasiado en serio esas pequeñas cosas que están obstaculizando que tu día a día en el despacho sea más llevadero. Haz las cosas diferentes. Inventa, crea nuevas formas por y para ti. Te animo a que compartas conmigo los resultados y si te sientes atascado en algún momento, no dudes en pedir ayuda.

 

Berta Santos[/vc_column_text][vc_empty_space height=»100px»][/vc_column][/vc_row]