¿Cómo distinguir malos hábitos en el despacho?
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¿Cómo distinguir malos hábitos en el despacho?

Una de las cuestiones con las que me encuentro en las sesiones de coaching es la dificultad de identificar a tiempo los malos hábitos. ¿Eres consciente de cuáles son los hábitos que te están impidiendo disfrutar y motivarte más en el despacho? Todo empieza con un mal día. Al día siguiente se vuelven a reproducir las mismas situaciones, lo que era un día puntual se está convirtiendo en algo más permanente en el tiempo. Incluso comienzas a formar parte de la normalidad. Te vas adaptando, acostumbrándote a que las malas caras, la tensión y el mal ambiente sea algo recurrente. Sin darte cuenta estás aceptando que no hay vuelta atrás y que esas conductas pasarán a formar parte de tu día a día profesional. ¿Es posible cambiar esos hábitos? La respuesta es sí para ello te animo a que realices lo siguiente:

 

  1. Identificar el problema. Para ello, procuras servirte de doctrina, estudio de jurisprudencia, etc. Lo mismo ocurre con una mala conducta. Los cambios comienzan cuando identificas algo que no funciona. Quizás no sabes aún la solución, pero sí has identificado el problema. ¡Enhorabuena! Estás realizando el primer paso para cambiar la situación.

 

  1. Realiza un análisis de todo aquello que está sucediendo. Ante un caso complejo lo primero que realizas como abogado es analizar el caso. Para ello, procuras servirte de doctrina, estudio de jurisprudencia, etc. Lo mismo ocurre con una mala conducta. Analiza qué está sucediendo, cuáles son las partes implicadas, qué intereses están en juego.

 

  1. Observa cuál es tu papel en el problema. Ahora se trata de observarte a ti. ¿Te afecta lo que está sucediendo? Si es así, ¿qué papel estás jugando en todo esto? ¿qué está en juego? Todas estas preguntas te ayudarán a avanzar en la solución. Es importante realizar un análisis desde ti. Por raro que parezca las situaciones que se viven con las personas en el despacho dicen más de ti que de las personas implicadas. Tenemos un inmenso poder de creación. Para ello te animo que analices desde ti todo aquello que está ocurriendo. Párate, deja la lucha, las críticas y céntrate sólo en ti. Sólo tú tienes la respuesta.

 

  1. Define e implanta un plan de acción. Para cambiar un hábito lo único que necesitas es constancia y acción. De nada sirve identificar un problema si luego no vas a hacer nada. La queja es tentadora, quejas centradas en tus compañeros, en los clientes, en la filosofía del despacho. Todo esto está muy bien, pero te mantiene anclado en el problema. ¿Qué puedes hacer diferentes? ¿Cómo puedes avanzar y mejorar tu calidad como abogado? Míralo como un caso, como un reto si te esfuerzas al máximo para conseguir el mejor resultado para tu cliente, también lo puedes hacer por ti. Recuerda que tú eres el más importante de tu vida. Sé feliz.

 

Únicamente se necesitan 21 días para cambiar un hábito. Empieza en pequeño, puede ser simplemente dedicar una sonrisa a esa persona del despacho con el que tienes el conflicto. Haz las cosas diferente. Inventa, crea nuevas formas por y para ti. Te animo a que compartas conmigo los resultados y si te sientes atascado en algún momento, no dudes en pedir ayuda.

 

Berta Santos